Virgen de Guadalupe, acompañante de los migrantes - MILENIO
Jaime Zambrano Puebla / 12.12.2017 03:03:50 Únete al canal de Milenio 0 Agregar Milenio en La virgen de Guadalupe es esperanza y, al mismo tiempo, impulso para conseguir sueños, lograr metas y alcanzar lo imposible para los migrantes que buscan un mejor nivel de vida sin importar que esté en riesgo su existencia.
A veces sin alimentos, sin zapatos y sin un mapa, los migrantes salen de sus hogares solo con una imagen de la virgen del Tepeyac, a la que dedican su travesía y a la que piden por llegar con vida a su destino.
Con la esperanza de lograr el milagro de cruzar la frontera norte de México y cumplir el llamado "sueño americano", la Virgen de Guadalupe es, muchas veces, quien mantiene viva la esperanza y quien permite seguir adelante pese a los obstáculos, la discriminación y la violación de derechos humanos.
De acuerdo con Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura 1990, la virgen de Guadalupe es en México el consuelo de "los pobres, el escudo de los débiles, el amparo de los oprimidos, en suma, es la madre de los huérfanos".
En su libro, "El Laberinto de la Soledad", Paz resalta que "no es un secreto para nadie que el catolicismo mexicano se concentra en el culto a la Virgen de Guadalupe". En el caso de los migrantes, ser "guadalupano" es más que su religión y su nacionalidad.
Los migrantes -acompañados por la Madre Universal, la intermediaria, la mensajera entre el hombre desheredado y el poder desconocido, como llamó Paz a la Virgen de Guadalupe-, viajan con una esperanza inmensa sin importar el sinuoso camino que recorren.
En Nueva York, los migrantes hacen que la Quinta Avenida se detenga cada 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe. Calles y calles se llenan de migrantes con expresiones de alegría, mariachi y danzas. Sin duda, existe una identidad en torno a la virgen de Guadalupe. Es una experiencia de que la fe ha logrado alegría en momentos tristes.
Cada año, una antorcha que es acompañada por la imagen de la llamada virgen "morenita" sale desde la Basílica en la Ciudad de México, recorre zonas expulsoras de migrantes y el 12 de diciembre a las 12:00 horas llega al templo de San Patricio, en Nueva York.
Miles de migrantes ya perdieron contacto con sus familias y pese al paso del tiempo y a políticas como las del presidente Donald Trump, la virgen de Guadalupe se coloca como la mejor acompañante de un país como México en donde impera de desigualdad y la pobreza pero que cuenta con personas en las que vive la esperanza.
